sábado, 2 de mayo de 2020

Lectio Divina: IV Domingo de Pascua Ciclo A (03-04-20)




«El que entra por mí se salvará»

PRIMERA LECTURA: Hechos 2, 14.36-41
SALMO RESPONSORIAL: Salmo 22, 1-6
SEGUNDA LECTURA: 1 Pedro 2, 20-25

Invocación al Espíritu Santo:
Ven Espíritu Santo, Ven a nuestra vida, a nuestros corazones, a nuestras conciencias. Mueve nuestra inteligencia y nuestra voluntad para entender lo que el Padre quiere decirnos a través de su Hijo Jesús, el Cristo. Que tu Palabra llegue a toda nuestra vida y se haga vida en nosotros. Amén.

TEXTO BÍBLICO: Juan 10, 1-10

10,1: Les aseguro: el que no entra por la puerta al corral de las ovejas, sino saltando por otra parte, es un ladrón y asaltante. 10,2: El que entra por la puerta es el pastor del rebaño. 10,3: El cuidador le abre, las ovejas oyen su voz, él llama a las suyas por su nombre y las saca.10,4: Cuando ha sacado a todas las suyas, camina delante de ellas y ellas le siguen; porque reconocen su voz. 10,5: A un extraño no le siguen, sino que escapan de él, porque no reconocen la voz de los extraños. 10,6: Ésta es la parábola que Jesús les propuso, pero ellos no entendieron a qué se refería. 10,7: Entonces, les habló otra vez: Les aseguro que yo soy la puerta del rebaño. 10,8: Todos los que vinieron [antes de mí] eran ladrones y asaltantes; pero las ovejas no los escucharon. 10,9: Yo soy la puerta: quien entra por mí se salvará; podrá entrar y salir y encontrar pastos. 10,10: El ladrón no viene más que a robar, matar y destrozar. Yo vine para que tengan vida, y la tengan en abundancia. Palabra del Señor.

1.- LECTURA: ¿Qué dice el texto?

Estudio Bíblico.
Entender las parábolas de Jesús, es situarnos verdaderamente en el mundo donde Él se movía y desempeñaba su ministerio. Aquí, una de las veces que toma al redil completo de las ovejas y un pastor para dar a entender una enseñanza.

En primer lugar, para los que no conocen mucho cómo se cuidan las ovejas, debemos recordar que son animales dóciles, domesticables desde los primeros tiempos de la humanidad. En la época de Jesús, una de las actividades más importantes era el cuidado de las ovejas. La oveja da leche y lana. Y en algunos casos se sacrificaba para comer. Pero lo más importante es comida y abrigo. Por lo tanto, tener ovejas, era tener un tesoro que hay que cuidar. Para esto, se construían corrales o llamados rediles también. La mayoría de las veces, eran muros de piedra, que contenían a las ovejas dentro, ellas allí estaban a salvo de los depredadores y era más fácil cuidarlas en las noches. Esos muros tenían una puerta, por allí salían todas las mañanas y regresaban todas las tardes cuando volvía de pastar y relajarse en los verdes prados, cercanos a lagunas y arroyos.

Evidentemente el que no entra por la puerta es un bandido, un ladrón y saqueador. El lobo también salta el muro. Y es lo primero que advierte Jesús. También, la voz del pastor, es conocida por las ovejas, que lo siguen, porque ellas saben que el pastor las cuida y les brinda protección. A otra persona que desconozcan la voz no la siguen.

Los discípulos no entendieron la parábola, aun cuando habían visto las ovejas y sus cuidados. Entonces Jesús compara todo con el Reino de los cielos y dice que Él es la única puerta por donde pasarán para entrar en el Reino. Jesús usa para sí mismo el nombre sagrado que Dios le había dado a Moisés y dice: “Yo soy la puerta: quien pasa por mí se salvará”. Pasar a través de Jesús, son frases que sonarían muy extrañas para los primeros discípulos. Pero hoy entendemos que sólo a través de Jesús es que encontramos la vida verdadera. No como la han venido ofreciendo otros, que sólo mintieron para aprovecharse de las pobres ovejas. Por eso culmina el texto con: “Yo vine para que tengan vida, y la tengan en abundancia”.

Reconstruimos el texto:
1.    ¿Cómo comienza el texto?
2.    ¿Cuál es la comparación que pone Jesús?
3.    ¿Quiénes son los que no entran por la puerta?
4.    ¿Cómo se comportan las ovejas con su verdadero pastor?
5.    ¿Qué sucede con los extraños que buscan a las ovejas?
6.    ¿Qué parte del corral de las ovejas Jesús compara consigo mismo?
7.    ¿Qué sucede con las ovejas que cruzan la puerta?
8.    ¿Quiénes son esas ovejas hoy y cuál es la puerta?
9.    ¿Para qué vino Jesús?

2.- MEDITACIÓN: ¿Qué me o nos dice Dios en el texto?

Hagámonos unas preguntas para profundizar más en esta Palabra de Salvación:
1.    En el corral de mi vida ¿Cuántas veces han venido ofreciéndome la felicidad de muchas formas? ¿Me dejo tentar por estos que la ofrecen?
2.    ¿Cuáles son esas falsas formas de felicidad que me cautivan?
3.    ¿Cómo llegan a mi vida, cómo se presentan estas falsas formas? No debo olvidarme que el demonio se disfraza de ángel de luz.
4.    ¿Cuál es mi relación con la Iglesia, el redil donde yo estoy a salvo? ¿Vivo plenamente la vida de la Iglesia?
5.    Seguir a Jesús, el buen pastor: ¿Qué significa ser seguidor de Jesús? Él no trajo una doctrina, ni una ideología. Él es el Señor de la Vida. El dueño del Tiempo y el Hijo Único de Dios. Se seguidor del Señor… ¿Qué implica? ¿Hasta dónde llega mi compromiso?
6.    ¿Escucho la voz del Señor para seguirlo? Así como hacen las ovejas. ¿Con qué frecuencia me relaciono con la Sagrada Escritura, para hacer oración, para que influya en mi vida?
7.    Me doy cuenta que otros vienen como pseudopastores a robar, matar y destrozar… ¿Dejo que me acaben a mí y mi comunidad? ¿Cuál será la mejor defensa contra estos mentirosos?
8.    Jesús vino para que tuviéramos vida y vida en abundancia. ¿Qué significa esto en la realidad?
9.    ¿Soy consciente que sólo en Jesús puedo tener vida en abundancia?

3.- ORACIÓN: ¿Qué le digo o decimos a Dios?

Orar, es responderle al Señor que nos habla primero. Estamos queriendo escuchar su Palabra Salvadora. Esta Palabra es muy distinta a lo que el mundo nos ofrece y es el momento de decirle algo al Señor:
Gracias Señor por tu Palabra Salvadora.
Gracias por ser mi buen pastor.
Gracias por cuidarme de los que vienen a asaltar, robar y matar mi alma.
Quiero seguirte siempre, dame esa gracia. Que no me aparte de Ti.
Y como muestra de oración te invitamos a que uses el Salmo 23 (22) para tu oración, repítelo lentamente:
23,1: El Señor es mi pastor, nada me falta.
23,2: En verdes praderas me hace reposar,
me conduce a fuentes tranquilas
23,3: y recrea mis fuerzas.
Me guía el sendero adecuado
haciendo gala su oficio.
23,4: Aunque camine por lúgubres cañadas,
ningún mal temeré, porque tú vas conmigo;
tu vara y tu bastón me defienden.
23,5: Preparas ante mí una mesa
en presencia de mis enemigos;
Me unges con perfume la cabeza,
y mi copa rebosa.
23,6: ¡La bondad y el amor me escoltan
todos los días de mi vida!
Y habitaré en la casa del Señor
a lo largo de mis días.
Amén.

Profundiza en tu oración este Salmo. Vuelve a repetirle al Señor que Él es tu pastor y por eso nada te falta, nada temes. Todo lo tienes. Ponte en las manos del Señor, deja que Él actúe en tu vida.

4.- CONTEMPLACIÓN: ¿Cómo interiorizo o interiorizamos la Palabra de Dios?

Para el momento de la contemplación podemos repetir varias veces este versículo del Evangelio para que vaya entrando a nuestra vida, a nuestro corazón.

«El que entra por mí se salvará» (Versículos 9) Y así, vamos pidiéndole al Señor ser testigos de la resurrección para que otros crean.

5.- ACCIÓN: ¿A qué me o nos comprometemos con Dios?
Debe haber un cambio notable en mi vida. Si no cambio, entonces, pues no soy un verdadero cristiano.

Si estoy solo, me propongo hacer una relectura más pausada del texto y preguntarme, ¿a qué cambios me está invitando el Señor de la vida? ¿Qué debería dejar de hacer para no darle tantas oportunidades al enemigo que nos tienta? Y proponerse una acción posible, que me saque de la rutina. Visitar a un enfermo para animarlo, ir a un hospital y enrolarse como voluntario, a un asilo de ancianos. Hacer una obra de caridad, que se note. Por ejemplo, también puede ser comprar alimentos para dárselos a alguien que estás seguro que no tiene.

En el grupo, conversar en el grupo de todas las formas en que somos tentados como iglesia por otros que vienen a quitarnos la paz y la salvación. Distinguirlos, definirlos. Pues es importante darle al Señor la oportunidad de que sea Él y sólo Él quien nos cuide. También proponerse conocer las actitudes de los seguidores o discípulos. Destacar la que más sea importante y proponerse vivirla. También como grupo hacer una obra de caridad con quienes sepamos están carenciados y necesitados.

Lectio Divina: sábado de la III Semana de Pascua (02-05-20)




Evangelio del día –Juan 6, 60-69

«El Espíritu es el que da Vida, la carne de nada sirve»

Invocamos al Espíritu Santo
Espíritu Santo ven a estos momentos donde nos disponemos de corazón y mente para escuchar el mensaje de Dios y ponerlo en acción en nuestra vida. Amén.

📖 Evangelio según Juan 6, 60-69
Después de oírlo, muchos de sus discípulos decían: «¡Es duro este lenguaje! ¿Quién puede escucharlo?». Jesús, sabiendo lo que sus discípulos murmuraban, les dijo: «¿Esto los escandaliza? ¿Qué pasará, entonces, cuando vean al Hijo del hombre subir donde estaba antes? El Espíritu es el que da Vida, la carne de nada sirve. Las palabras que les dije son Espíritu y Vida. Pero hay entre ustedes algunos que no creen». En efecto, Jesús sabía desde el primer momento quiénes eran los que no creían y quién era el que lo iba a entregar. Y agregó: «Por eso les he dicho que nadie puede venir a mí, si el Padre no se lo concede». Desde ese momento, muchos de sus discípulos se alejaron de él y dejaron de acompañarlo. Jesús preguntó entonces a los Doce: «¿También ustedes quieren irse?». Simón Pedro le respondió: «Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de Vida eterna. Nosotros hemos creído y sabemos que eres el Santo de Dios». Palabra del Señor.

📕 Lectura, ¿Qué dice el texto?
Después de oírlo, muchos de sus discípulos decían: «¡Es duro este lenguaje! ¿Quién puede escucharlo?».
 
El Espíritu es el que da Vida, la carne de nada sirve. Las palabras que les dije son Espíritu y Vida.
 
Simón Pedro le respondió: «Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de Vida eterna.
Nosotros hemos creído y sabemos que eres el Santo de Dios».

‍Siguiendo este texto, ¿Cuáles son las palabras o frases o actitudes que atraen tu atención, tu interés?

📗 Meditación, ¿Qué nos dice Dios en el texto?
Cuando alguien nos habla y nos dice las cosas como deben ser, porque no las estamos haciendo bien, sino sólo porque es nuestra conveniencia o porque ya es nuestro diario vivir que ni cuenta nos damos, es decir una llamada de atención a nuestra forma de actuar, nos sorprende y nos molesta, pero como dice el dicho «es de sabios reconocer y cambiar», ¿Qué actitud asumo cuando alguien me corrige y sé que tiene razón?
Ayer hablaba el Evangelio de comer la carne del Señor y hoy nos dice que la «carne de nada sirve», que el Espíritu es el que da la vida, bien recordemos que este signo es simbólico, una comparación; como humanos, hechos de carne nos hemos dado cuenta que nuestra vida en este mundo es temporal, nacemos, crecemos, nos reproducimos y morimos, pero nuestros actos y actitudes son las que permanecen y con ello el espíritu es el que trasciende a la vida eterna, ¿Cómo alimento a mi espíritu?, el mensaje, la Palabra de Jesús, es la que nos enseña e instruye y nos dice como alimentar el espíritu y trascender a la vida eterna, ¿Acepto y actuó de acuerdo a este mensaje a estas Palabras?
Siguiendo el mensaje de este texto, ¿Cuál es tu meditación, tu reflexión personal?

📘 Oración, ¿Qué le decimos a Dios?
Jesús a veces no entiendo tu mensaje y sobre todo cuando siento que no es lo que yo pienso, lo que yo creo, lo que debe ser y claro me siento incómodo, no me es fácil aceptarlo, más sin embargo he ido aprendiendo que lo que me dices y haces siempre tiene un porque, que al final será en mi beneficio y sobre todo en hacer que me sienta bien conmigo mismo y mi espíritu que fue dado por Dios y a Dios regresará para trascender a la eternidad. Sé que debo alimentarlo de acuerdo a tu mensaje, a tu palabra porque «Tú tienes palabras de Vida eterna» Amén.
‍Siguiendo el mensaje de este texto, ¿Cuál es tu oración personal? Cada uno pone sus intenciones.

📙 Contemplación, ¿Cómo interiorizamos la Palabra de Dios?
«El Espíritu es el que da Vida, la carne de nada sirve» (Repetimos tres veces)

Siguiendo el mensaje de este texto, ¿Cuál es la palabra o frase o párrafo o actitud que te ayuda a recordar este texto?

🏃🏻⛪ Acción, ¿A qué me comprometo con Dios?
1.   En aquellos momentos donde nos están ayudando a darnos cuenta de algún error o falta, seamos humildes y escuchemos, reconozcamos y corrijamos.
2.   Comprender que nuestro espíritu estará más a gusto con nosotros en tanto le estemos dando buenas cosas, positivas y eso nos ayudará a transcender 3. Aceptar que las Palabras de Jesús, son la guía hacia la vida Eterna
Siguiendo el mensaje de este texto, ¿Cuál es la acción concreta que te invita a realizar?

viernes, 1 de mayo de 2020

Viernes de la III Semana de Pascua (01-05-20)




Evangelio del día – Lectio Divina Juan 6, 52-59

«Yo lo resucitaré en el último día»

Invocamos al Espíritu Santo
Espíritu Santo ven a estos momentos donde nos disponemos de corazón y mente para escuchar el mensaje de Dios y ponerlo en acción en nuestra vida. Amén.

📖 Evangelio según Juan 6, 52-59
Los judíos discutían entre sí, diciendo: «¿Cómo este hombre puede darnos a comer su carne?».09
Jesús les respondió: «Les aseguro que si no comen la carne del Hijo del hombre y no beben su sangre, no tendrán Vida en ustedes. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene Vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día. Porque mi carne es la verdadera comida y mi sangre, la verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y yo en él. Así como yo, que he sido enviado por el Padre que tiene Vida, vivo por el Padre, de la misma manera, el que me come vivirá por mí. Este es el pan bajado del cielo; no como el que comieron sus padres y murieron. El que coma de este pan vivirá eternamente». Jesús enseñaba todo esto en la sinagoga de Cafarnaún.
Palabra del Señor

📕 Lectura, ¿Qué dice el texto?
El que come mi carne y bebe mi sangre tiene Vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día.
Porque mi carne es la verdadera comida y mi sangre, la verdadera bebida.
El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y yo en él.
‍Siguiendo este texto, ¿Cuáles son las palabras o frases o actitudes que atraen tu atención, tu interés?

📗 Meditación, ¿Qué nos dice Dios en el texto?
El texto de hoy aparentemente es muy complejo, pero para entenderlo debemos ir al contexto, al momento en que Jesús dice esto, donde y qué significado trae, es decir entender las instrucciones de Dios, oírlo y entender su enseñanza. La Carne y sangre: Es expresión de vida y de entrega total. Cuando dijo esto, era cerca de la fiesta de Pascua. Dentro de unos pocos días, iban a comer la carne del cordero pascual en la celebración de la noche de pascua. Ellos no entendían las palabras de Jesús, porque tomaron todo al pie de la letra; Jesús quería aprovechar el momento y hacer un ejemplo con lo que iba acontecer con su significado y eso lo vieran en él. Comer la carne de Jesús significa aceptar a Jesús como el nuevo Cordero Pascual, cuya sangre nos libera de la esclavitud. La sangre era la señal de la vida. Beber la sangre de Jesús significa asimilar la misma manera de vivir que marcó la vida de Jesús. Finalmente aquí él empieza a instituir la Eucaristía, pero hay algo muy importante que debemos entender, el valor de la Eucaristía es vivir la vida con entrega total y asimilar la misma manera de vivir que marcó la vida de Jesús, ¿Qué entiendo y que valor le doy, cuando Jesús me dice que debo comer su carne y beber de su sangre?, muchas veces creemos que tan solo con el hecho de ir a misa y comer su carne y beber su sangre es el culmen de mostrar mi amor y lealtad a él, ¿Eso es suficiente?, es cierto que ese momento es sumamente importante pero, después ¿Vivo la vida con entrega total, siguiendo la misma manera en que Jesús actuó, dio, amo, ayudó, y todo lo que él nos pide que hagamos?, si solo como su carne y bebo su sangre, pero no le doy y no cumplo con el significado que verdaderamente merece, entonces, ¿Quién soy?, ¿Qué estoy haciendo?, ¿Dónde muestro realmente que estoy comiendo la carne y bebiendo la sangre de Jesús?
Siguiendo el mensaje de este texto, ¿Cuál es tu meditación, tu reflexión personal?

📘 Oración, ¿Qué le decimos a Dios?
Mi Señor Jesús, si deseo y quiero comer de tu carne y beber tu sangre, porque tu eres ejemplo de vida, de vivir de acuerdo a las instrucciones de Dios Padre, quiero ser como tú y aceptar que tú vivas en mí y yo en ti; recordar siempre, que cuando voy al templo y me acerco a comer la Eucaristía, estoy diciéndote que quiero «Vivir como tú nos enseñaste», darle el valor y significado propio y que se vea reflejado en mis actos y actitudes; soy humano y muchas veces no logró alcanzar completamente este propósito, pero mi esfuerzo y mi voluntad también lo valen porque creo en ti y tú en mí. Amén.
‍Siguiendo el mensaje de este texto, ¿Cuál es tu oración personal? Cada uno pone sus intenciones.

📙 Contemplación, ¿Cómo interiorizamos la Palabra de Dios?
«Yo lo resucitaré en el último día» (Repetimos tres veces)

Siguiendo el mensaje de este texto, ¿Cuál es la palabra o frase o párrafo o actitud que te ayuda a recordar este texto?

🏃🏻⛪ Acción, ¿A qué me comprometo con Dios?
1.    Entender el significado de comer la carne y la sangre de Jesús.
2.    Recordar que en mis actos y actitudes estoy mostrando cómo es que como la carne y bebo la sangre de Jesús, el valor y significado que le doy.
3.    Buscar y aceptar en todo momento que el Señor viva en nosotros y nosotros en él.
Siguiendo el mensaje de este texto, ¿Cuál es la acción concreta que te invita a realizar?


REZAR EL PADRE NUESTRO EN TIEMPOS DEL CORONAVIRUS



Por Jose Antonio Pagola

La oración del Padrenuestro es una oración breve. La única que Jesús dejó en herencia a sus seguidores. Es una oración extraña. La rezan todos los cristianos, pero no habla de Cristo. Se reza en todas las iglesias, pero no se menciona a ninguna iglesia. Los católicos la pronuncian en la misa del domingo, pero no dice nada de ninguna religión. Como dice J. D. Crossan, es “una oración revolucionaria que proclama una nueva visión de la historia. Se trata de un manifiesto radical y un himno de esperanza en un lenguaje dirigido a toda la tierra”.

PADRE NUESTRO QUE ESTÁS EN LOS CIELOS
Tú eres nuestro Padre, recuerda que todos somos tus hijas e hijas. Estás en los cielos porque eres de todos. No estás ligado a ningún templo, ni a ningún lugar sagrado de la tierra. No perteneces a un pueblo ni a una raza privilegiada. No eres propiedad de ninguna religión. No eres solo de los buenos. Todos te podemos invocar como Padre.

SANTIFICADO SEA TU NOMBRE
Es nuestro primer deseo en estos momentos dolorosos para toda la humanidad. Que tu nombre de Padre sea reconocido y respetado. Que nadie lo desprecie haciendo daño a tus hijos e hijas. Que no perdamos nuestra confianza en Ti. Que sean desterrados los nombres de todos los dioses e ídolos que nos deshumanizan. El dinero que nos divide y no nos deja ser hermanos; la violencia que alimenta nuestras guerras; el poder que nos lleva a despreciar a los débiles.

VENGA TU REINO
Si Tú reinas entre nosotros, reinarán en la tierra la justicia, la igualdad y la paz. Nos podremos enfrentar juntos a los problemas del planeta. Unidos como hermanos y hermanas venceremos a las pandemias que puedan afligir a la humanidad. Que no reinen los ricos sobre los pobres; que los pueblos poderosos no abusen de los débiles; que los varones no dominen a las mujeres. Que venga tu reino y reine en la tierra la fraternidad.

HÁGASE TU VOLUNTAD EN LA TIERRA COMO EN EL CIELO
Que se haga tu voluntad y no la nuestra. El coronavirus nos está descubriendo que en la tierra todo está inacabado, todo lo vivimos a medias. No queremos aprender que los humanos somos seres frágiles y vulnerables, que no podemos alcanzar aquí la plenitud que desde lo más hondo de nuestro ser todos anhelamos. Padre, solo podemos confiar en tu Bondad insondable. Que no se haga pues lo que queremos nosotros, movidos por el egoísmo, el consumismo y nuestro bienestar. Que se haga lo que Tú quieres, pues siempre buscarás el bien de todos.

DANOS HOY NUESTRO PAN DE CADA DÍA
Que, en estos momentos tan duros para el mundo, a nadie le falte el pan. No te pedimos dinero ni bienestar, no queremos riquezas para acumular. Solo te pedimos para todo el pan de cada día. Que esta pandemia del coronavirus nos recuerde para siempre que lo primero de todo es la vida: que los hambrientos puedan comer, que los pobres dejen de llorar, que los países del bienestar acojamos a los migrantes y refugiados para que puedan sobrevivir y tener un hogar.

PERDÓNANOS NUESTRAS DEUDAS
Padre, perdona nuestras deudas: nuestra indiferencia, nuestra incredulidad, nuestra resistencia a confiar en Ti. A lo largo de estos años, todos hemos cambiado mucho por dentro. Nos hemos hecho más críticos, pero también menos consistentes. Más indiferentes a todo lo que no sea nuestro bienestar, pero más vulnerables que nunca ante cualquier crisis. No nos resulta fácil creer, pero se nos va a hacer difícil no creer en nada. Padre, perdónanos y despierta nuestra vida interior.


COMO TAMBIÉN NOSOTROS PERDONAMOS A NUESTROS DEUDORES
En estos momentos en que vivimos sobrecogidos al descubrir la impotencia que todos sentimos ante ese límite inevitable de la muerte, también nosotros queremos perdonarnos mutuamente, unos a otros. No queremos alimentar ni rechazos ni resentimientos contra nadie. Queremos vivir esta dura experiencia como hermanas y hermanos.

NO NOS DEJES CAER EN LA TENTACIÓN
Somos débiles y limitados. Lo estamos experimentando ahora más que nunca. Estamos siempre expuestos a tomar decisiones y cometer errores que pueden arruinar nuestra vida y la de otros. Por eso, no nos dejes caer en la tentación de olvidarte y rechazarte a Ti, Padre. Despierta en nosotros la confianza en tu bondad. Te necesitamos más que nunca. Tú puedes abrir caminos para encontrarte con cada uno de nosotros: creyentes y no creyentes, ateos o agnósticos. Que todos podamos sentir tu fuerza callada pero eficaz en nuestro interior.

Y LÍBRANOS DEL MAL
Somos responsables de nuestros errores, pero también víctimas. El mal y la injusticia no están solo en nuestras personas. Están también en las estructuras y las instituciones, en las políticas y las religiones. Por eso, terminamos nuestra oración con un grito: ¡Padre, arráncanos del mal! Un día, esa felicidad plena que todos anhelamos se hará realidad. Las horas alegres y dichosas que hemos disfrutado en la tierra y también las experiencias amargas y dolorosas que hemos vivido; el amor, la justicia y la solidaridad que hemos sembrado, y también los errores y torpezas que hemos cometido… Todo será transformado en felicidad plena. Ya no habrá muerte ni dolor. Nadie estará triste, nadie tendrá que llorar. Un texto cristiano escrito en una de las primeras comunidades pone en boca de Dios estas palabras: “Al que tenga sed, yo le daré gratis del manantial de la vida” (Apocalipsis 21,6). “Gratis”, es decir no por nuestros méritos; “al que tenga sed de vida”, ¿y quién no tiene sed de vida eterna? Cada uno ha de decidir cómo quiere vivir y cómo quiere morir. Yo creo y confío en que el misterio último de la realidad, que algunos llamamos “Dios”, otros “Energía”, otros “lo Trascendente” y otros “nada”, es un Misterio de Bondad en el que todos encontraremos la Plenitud de nuestra existencia. AMÉN.

Fuente REVISTA VIDA NUEVA