DOMINGO XVIII - TIEMPO ORDINARIO - CICLO A – (02-08-26)
MONICIÓN
DE ENTRADA:
Hermanos, buenos días: El hambre es un
flagelo mundial. En nuestro país miles de hermanos viven en estado de infra
pobreza. El amor de Dios quiere saciar todas las hambres del mundo.
En este domingo 18 del tiempo ordinario, Jesús “multiplica el pan”. Un hecho milagroso cargado de simbolismo. Los cristianos estamos llamados a responder a una sugestiva palabra del Señor: “Denles ustedes de comer”. Hoy –de una manera especial- nos alimentamos del pan de la palabra y del pan de la eucaristía para aprender a dar de comer a los hermanos necesitados.
Nos ponemos de pie. Uniendo nuestros corazones y nuestras voces iniciamos con alegría y fe la celebración eucarística, cantando: …………………………..
ACTO PENITENCIAL:
·
Tú, eres
protector de los pobres: cuando no tenemos compasión ante las necesidades de
los demás. Señor, ten piedad.
·
Tú, eres el
Pan de Vida: Cuando no compartimos nuestro pan con los hambrientos. Cristo,
ten piedad.
·
Tú, eres la fortaleza
de los débiles: Cuando buscamos excusas para desentendernos del prójimo. Señor,
ten piedad.
GLORIA:
M: Hermanos, elevemos ahora con gozo y alegría nuestro canto de alabanza
a Dios Uno y Trino, entonando el himno del gloria
LITURGIA DE LA PALABRA
& Lectura del libro de Isaías 55, 1-3
M: En la primera lectura, Isaías nos invita hoy a abrir el
corazón a la voz de Dios, que nos ofrece gratuitamente su gracia y su amor. Nos
recuerda que no es el dinero ni las cosas materiales lo que sacia nuestra vida,
sino la Palabra del Señor, que es fuente de vida y alianza eterna. Escuchemos.
& Salmo Responsorial: Sal 144
M: Acorde con el mensaje
de Isaías, el salmo 144 canta la bondad del Señor que quiere “colmar de favores
a todos los vivientes”. Participamos
de esta oración, aclamando: “Abres tú la mano,
Señor, y nos sacias de favores”
& Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los
Romanos 8, 35.37-39
M: En la segunda lectura, san
Pablo nos recuerda hoy que nada puede separarnos del amor de Cristo. Ni las
dificultades, ni el sufrimiento, ni las pruebas más duras tienen poder sobre la
fuerza de su amor. Escuchemos.
& Lectura del santo evangelio según san Mateo 14,
13-21
M: En
este pasaje del Evangelio, san Mateo nos presenta el milagro de la
multiplicación de los panes y los peces. Jesús, movido por la compasión hacia
la multitud, no solo cura a los enfermos, sino que también sacia el hambre de
todos.
Aclamación antes del Evangelio: (El monitor invita a ponerse de pie para acoger la proclamación del Santo Evangelio cantando aleluya)
Aleluya, aleluya. “No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”. Aleluya.
CREDO: (sacerdote) Nos ponemos de pie para profesar nuestra fe rezando el Credo.
ORACIÓN
DE LOS FIELES:
M: A cada invocación respondemos:
“Padre,
atiende nuestra plegaria”
· Por la Iglesia, para que sea siempre signo de la generosidad de Cristo, que multiplica los dones y alimenta a su pueblo. Roguemos al Señor. Oremos.
· Por los gobernantes y responsables de las naciones, para que
trabajen con justicia y solidaridad en favor de los más pobres y necesitados.
Roguemos al Señor. Oremos.
·
Por quienes sufren hambre,
enfermedad o soledad, para que encuentren en nuestra caridad y en la
providencia de Dios el consuelo y la esperanza. Roguemos al Señor. Oremos.
·
Por los ministros extraordinarios de la comunión; para que, con su servicio
y su testimonio, enciendan en el Pueblo de Dios el anhelo del pan de la vida. Oremos.
· Por nuestras comunidades cristianas, para que sepamos compartir lo
que tenemos y ser instrumentos de la misericordia de Dios. Roguemos al Señor. Oremos.
· Por nosotros aquí reunidos en
torno al altar del Señor, para que el Señor
fortalezca nuestra fe y nos haga testigos de su amor en medio del mundo.
Roguemos al Señor. Oremos.
OFRENDAS:
M: Dios ha colmado la tierra de bienes materiales y
espirituales. Por eso, presentemos al Señor los esfuerzos y sacrificios que
hacemos para aliviar el sufrimiento de los necesitados.
(Si hubiese ofrendas)
§
Cirios: ofrecemos al Señor estos cirios
encendidos como signo de nuestra fe y esperanza.
§
Hostias y Vino: presentamos al altar las hostias y el vino,
frutos de la tierra y del trabajo del hombre.
§
Pan y Uvas: presentamos al altar este pan y estas
uvas, frutos sencillos de la tierra y del esfuerzo humano.
§ Víveres: presentamos estos víveres como signo de nuestra solidaridad y
compromiso con los más necesitados.
§ Flores: presentamos estas flores como signo de alegría, gratitud y
esperanza
Acompañamos
la presentación y preparación de ofrendas cantando: …………………………
COMUNIÓN:
M: Hermanos: El Pan de Vida viene a alimentar
nuestro propósito de ser también nosotros “pan” para los demás. Con alegría,
acerquémonos a recibir el Cuerpo de Cristo. Acompañamos la comunión, cantando: ………………………………………
ACCIÓN DE GRACIAS: Después de la comunión el coro puede entonar una canción de acción de gracias o se puede rezar la oración Alma de Cristo.
Alma de Cristo
Alma de Cristo, santifícame.
Cuerpo de Cristo, sálvame.
Sangre de Cristo, embriágame.
Agua del costado de Cristo, lávame.
Pasión de Cristo, confórtame.
¡Oh, buen Jesús!, óyeme.
Dentro de tus llagas, escóndeme.
No permitas que
me aparte de Ti.
Del maligno enemigo, defiéndeme.
En la hora de mi muerte, llámame.
Y mándame ir a Ti.
Para que con tus santos te alabe.
Por los siglos de los siglos. Amén.
AVISOS COMUNITARIOS: (Se anuncian si los hay)
DESPEDIDA:
M: Hermanos: Así como Jesús multiplicó los panes para saciar a la multitud,
también hoy nos envía a compartir con generosidad lo que hemos recibido. Que al
salir de este templo llevemos en nuestro corazón la certeza de que nada nos
separa del amor de Dios y que somos llamados a ser testigos de su misericordia
en nuestros hogares y comunidades zonales. Nos despedimos cantando………………………………………………
HOJA DE LECTURAS
& Lectura del libro de Isaías 55, 1-3
“Así dice el Señor: “Todos los que tengan sed, vengan a beber agua, también los que no tienen dinero: vengan, compren trigo, coman gratuitamente vino y leche sin pagar nada. ¿Por qué gastan dinero en lo que no alimenta, y el salario en lo que no deja satisfecho? Escúchenme atentos, y comerán bien, saborearán platos sustanciosos. Inclinen el oído, vengan a mí: escúchenme y vivirán. Sellaré con ustedes una alianza eterna, la promesa que aseguré a David”. Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor.
& Salmo responsorial: Sal 144
R.
“Abres tú la mano, Señor, y nos sacias de favores”
U Los ojos de todos están aguardando, tú les das la comida a su tiempo;
abres tú la mano, y sacias de favores a todo viviente. / R.
U El Señor es justo en todos sus caminos, es bondadoso en todas sus
acciones; cerca está el Señor de los que lo invocan, de los que lo invocan, de
los que lo invocan sinceramente. / R.
& Lectura: de la carta del apóstol san Pablo
a los Romanos 8, 35.37-39
“Hermanos: ¿Quién podrá apartarnos del amor de Cristo?: ¿la aflicción?, ¿la angustia?, ¿la persecución?, ¿el hambre?, ¿la desnudez?, ¿el peligro?, ¿la espada? Pero en todo esto salimos vencedores fácilmente gracias a Aquel que nos ha amado. Pues estoy convencido que ni muerte, ni vida, ni ángeles, ni principados, ni presente, ni futuro, ni potencias, ni altura, ni profundidad, ni criatura alguna podrá apartarnos del amor de Dios manifestado en Cristo Jesús, Señor nuestro”. Palabra de Dios. R. te alabamos, Señor.
& Lectura del santo evangelio según san Mateo
14, 13-21
“En aquel tiempo, al enterarse Jesús de la muerte de Juan, el Bautista, se marchó de allí en una barca, a un sitio tranquilo y apartado. Al saberlo la gente, lo siguió por tierra desde los pueblos. Al desembarcar, vio Jesús la muchedumbre, sintió compasión de ellos y curó a los enfermos. Como se hizo tarde, se acercaron los discípulos a decirle: “Estamos en despoblado y es muy tarde, despide a la multitud para que vayan a los poblados y compren algo de comer”. Jesús les replicó: “No hace falta que vayan, denles ustedes de comer” Ellos le replicaron: “No tenemos aquí más que cinco panes y dos peces”. Les dijo: Tráiganmelos.” Mandó a la gente que se recostara en la hierba y, tomando los cinco panes y los dos peces, alzó la mirada al cielo, pronunció la bendición, partió los panes y se los dio a los discípulos; los discípulos se los dieron a la gente. Comieron todos hasta quedar satisfechos y recogieron doce canastos llenos de sobras. Comieron unos cinco mil hombres, sin contar mujeres y niños”. Palabra del Señor. R. Gloria a ti, Señor Jesús.
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